Auditorías de bombas en edificios de Toronto

Las auditorías de bombas sacan a la luz grandes beneficios en Canadá
Las bombas: fuente de ahorro de energía

En la ciudad canadiense de Toronto cada vez existen mayores necesidades energéticas. La red eléctrica ha alcanzado su capacidad máxima, por lo que las centrales eléctricas intentan fomentar que los ciudadanos ahorren electricidad.

Albert Payne, consultor de proyectos sénior, y Jennifer Grado, consultora energética, ambos de Toronto Hydro, conversan con Feras Marish, director de desarrollo comercial de Grundfos

FOTOGRAFÍA: Toronto Hydro y Grundfos han comenzado a buscar posibles beneficios ocultos que puedan obtenerse de la red eléctrica de la ciudad. Ya se ha conseguido un importante ahorro mediante la sustitución de bombas antiguas, sobredimensionadas e ineficientes. En la imagen, Albert Payne, consultor de proyectos sénior, y Jennifer Grado, consultora energética, ambos de Toronto Hydro, conversan con Feras Marish, director de desarrollo comercial de Grundfos.

Toronto es la quinta ciudad más grande de Norteamérica y una de las ciudades con un crecimiento más rápido de todo el planeta. Su población aumenta en más de 100,000 habitantes cada año. En la actualidad, en el área metropolitana de Toronto viven más de 6 millones de personas. Por este motivo, el consumo de energía se está transformando con gran rapidez en un problema cada vez más acuciante.

El principal factor que contribuye a este problema son los edificios altos de nueva construcción. En el área metropolitana de Toronto ya hay 5,000 edificios de distintos tamaños y existen planes para construir otros 300 edificios altos (de los que casi 200 se construirán en el centro de la ciudad este mismo año).

Nuevos edificios

FOTOGRAFÍA: Construcción de un edificio en el centro de Toronto.

Cambio mediante incentivos
Tal como explica Albert Payne, consultor de proyectos sénior de Toronto Hydro, una de las compañías eléctricas más importantes de la región, su compañía puso en marcha un programa integral de incentivos de ahorro de energía con el fin de ayudar a sus clientes a administrar su consumo energético:

“Muchos clientes han renovado sus sistemas de iluminación y ahora buscan otras áreas que ofrezcan un importante potencial de ahorro. Y, en esa búsqueda, las bombas elevadoras de presión antiguas de los edificios altos han resultado ser uno de los puntos ciegos que requerían atención. Gracias en parte al apoyo y la experiencia de Grundfos, hemos desarrollado un programa de auditorías para determinar el ahorro potencial de energía”, señala.

Los sistemas de bombeo antiguos, sobredimensionados e ineficientes son los responsables de un 30 % del desperdicio total de energía, por lo que la solución más evidente es realizar una renovación completa.

Un sustancioso ahorro
Toronto es la capital de la provincia de Ontario. Para obtener una necesaria reducción del consumo de electricidad de 62 gigavatios-hora en esa provincia durante los próximos años, la Autoridad Energética de Ontario pretende sustituir miles de sistemas de bombeo anticuados.

“Para fomentar que los propietarios de los edificios sustituyan las viejas bombas por bombas nuevas de alta eficiencia, subvencionamos hasta el 50 % del coste total del proyecto. Sin embargo, para poder optar al programa de incentivos, exigimos que se realice una auditoría de bombas. La experiencia de Grundfos ha servido de ayuda a algunos de los interesados a lo largo de este proceso”, explica Jennifer Grado, consultora energética de Toronto Hydro.

Y ahí es precisamente donde Grundfos hace su entrada, ya que es actualmente el único fabricante de bombas que cuenta con un programa de auditoría específico para bombas.

Atención centrada en las bombas elevadoras de presión
“El programa de auditorías de bombas de Grundfos se centra en las bombas elevadoras de presión, ya que es bien sabido que las bombas antiguas de este tipo están sobredimensionadas entre tres y diez veces con respecto a las necesidades reales de los edificios. Además, funcionan a velocidad constante y alcanzan el final de su vida útil tras unos 15 años”, indica Feras Marish, director de desarrollo comercial y líder del programa de auditorías de bombas de Grundfos en Canadá.

Según Marish, el despilfarro energético anual que generan algunos edificios está valorado en hasta 15,000 dólares canadienses.

“El período de amortización medio es de unos dos años, pero en algunos proyectos he constatado períodos de amortización de tan solo seis meses. Los incentivos que se ofrecen ayudan a que los proyectos resulten aún más atractivos, gracias a su rápida amortización y al ahorro de energía, lo que podría decirse que ha servido para abrir los ojos al mercado”, afirma Marish.

Durante seis meses, Grundfos auditó 45 sistemas de bombas elevadoras de presión. La subsiguiente renovación de bombas consiguió reducir el consumo de energía en más de 2.5 millones de kilovatios-hora (kWh) al año, lo que permitió a los propietarios de los edificios ahorrar más de 300,000 dólares canadienses anualmente.


Gracias al apoyo y la experiencia de Grundfos, hemos desarrollado un programa de auditorías para determinar el ahorro potencial de energía.

Albert Payne, consultor de proyectos sénior de Toronto Hydro

Feras Marish, director de desarrollo comercial y líder del programa de auditorías de bombas de Grundfos en Canadá.

FOTOGRAFÍA: Feras Marish, director de desarrollo comercial y líder del programa de auditorías de bombas de Grundfos en Canadá.





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