Brentwood College School: Un Estudio en Sustentabilidad

Brentwood College School: A Study in Sustainability
Un Experimento Ambicioso

Una visión inicial se convierte en una fundación durarera
Situada en la línea costera de la Isla Vancouver, Canadá, con vista a la Bahía Saanich se encuentra
la escuela Brentwood College School. Como una institución privada para niños desde 9 nivel hasta
el 12, Brentwood es casa para 350 estudiantes fronterizos y 110 estudiantes diarios. Brentwood
es un líder entre los internados, que cuenta con un plan de estudios de educación universidad
preparatoria mixta para estudiantes de más de 30 países diferentes.
El campus de 40 acres incluye ocho dormitorios, varios edificios de salones de clase modernos,
un nuevo centro de artes de 28,000 pies cuadrados con un auditorio para 431 espectadores y un
hermoso edificio de servicios al estudiante que cuenta con cafetería, salones de clase, y lavandería,
llamado Crook’s Hall, un edificio con estándar LEED Gold. Un nuevo edificio de Artes Visuales
y Estudios Globales abrió en Mayo de 2012 y combina la última tecnología y diseño sustentable
disponible.

 

Hace casi una década atrás, Gord Bilsten, quien se encarga de los sistemas de aire acondicionado, ventilación y calefacción (HVAC) de la escuela, decidió intentar usar energía geotérmica para calentar el edificio Crook’s Hall. Con su experimento inicial, Bilsten comenzó una jornada que haría a Brentwood College School uno de los campus educacionales más energéticamente eficientes en Norteamérica.

 

Aprovechando la Energía de la Bahía

Aprovechando la Energía de la Bahía

El equipo crea soluciones innovadoras para superar desafíos

El circuito geotérmico inicial, localizado en la Bahía Saanich, creció para convertirse en tres circuitos, los cuales trabajan juntos con otras innovaciones implementadas, para calentar y enfriar los edificios claves del campus.       Bajo su propia admisión, Bilsten ensambló el primer circuito, diseñado inicialmente para suministrar calor    solamente al Crook’s Hall.

 


Cuando ví toda la energía desperdiciada en el
Crook’s Hall, supe que tenía que haber una manera
de capturarla y ponerla en uso. Lo único
que no capturamos actualmente es el calor de
los venteos de las secadoras. Estoy trabajando
en eso.

Gord Bilsten

Una vez que los ahorros de energía se hicieron aparentes, el instaló dos circuitos adicionales con
intercambiadores de calor de plato de acero inoxidable, equipados con protectores catódicos
especialmente diseñados para prevenir la corrosión. Bilsten trabajó con Doug Lockhart de Lockhart
Industries, un experto en calefacción y enfriamiento geotérmico, para diseñar e implementar la
subsecuente expansión. El circuito se encuentra a 30 pies de profundidad en la bahía, cubriendo
una superficie de cerca de 1,000 pies cuadrados. Los no convencionales intercambiadores de acero
inoxidable suministran ahorros de $250,000 comparados con el costo de los intercambiadores
tradicionales.
“El reto más difícil fue obtener las aprobaciones del gobierno,” menciona Lockhart. “Pero cumplimos
todos los requisitos e incluso trajimos a un biólogo marino regularmente para asegurar que no              trastornáramos la vida marina en la bahía.”

Recapturando el cargo descargado
El agua del circuito del océano entra al cabezal del cuarto de bombas primario y es redistribuido
en tres circuitos internos en el Crook’s Hall, el centro de artes escénicas y el nuevo edificio de artes
visuales. El cuarto de máquinas de Crook’s Hall distribuye el calor a zonas específicas en cada edificio
grande, así como a unos cuantos dormitorios conectados al sistema. Contiene tres bombas para                calefacción de los edificios, así como seis bombas para el suministro de agua caliente doméstica y una          solución para recuperar el calor del agua gris, refrigeración y salidas del Crook’s Hall. El enfriamiento es   suministrado directamente del agua helada en el circuito principal.

 

GRAPHIC OVERVIEW: CRN Brentwood College

Observando que el Crook’s Hall utiliza más energía que cualquier otro edificio en el campus, Bilsten
y Lockhart se enfocaron en como recapturar la energía y redistribuirla en los otros edificios.
Ellos agregaron un tanque de recuperación de calor de agua gris que captura el agua de las lavadoras
de platos y de ropa, y un tanque de almacenamiento de calor recuperado para almacenar la energía de            exceso para usarla en calentar el agua para la cocina y lavandería.
Mantener el agua moviéndose en todo el sistema principal requiere varias bombas. Un pequeño cuarto                    de bombas contiene cuatro bombas, dos usadas para el circuito del océano, las cuales proveen agua                       a los tres edificios conectados – Crook’s Hall, el centro de artes escénicas y el edificios de Artes                  Visuales y Estudio Global – y dos usadas para el comedor. Un segundo cuarto de maquinas en                      Crook’s Hall contiene 10 bombas para calefacción y aire acondicionado, y siete más para recuperación                    de calor y producción de agua caliente. El centro de artes escénicas usa dos bombas con variadores                      de velocidad para suministrar a 16 bombas de calefacción mientras que el Centro de Artes Visuales                      usa 15 bombas para calefacción, recuperación de calor y aire acondicionado. Las bombas están                  optimizadas para el mejor desempeño y consumo de energía reducido.

 

Manejo de Edificio Completo

Monitoreo y control automatizado maximiza la flexibilidad y los ahorros
El sistema completo está controlado por un sistema Siemens APOGEE de Automatización de
Edificios, el cual automáticamente controla y regula la calefacción o enfriamiento en cada zona
de los edificios. Bilsten puede fácilmente revisar la temperatura en todas las zonas, si las puertas
o ventanas están abiertas o cerradas, la temperatura externa del aire, la luz solar, temperatura del
agua del océano, humedad relativa, así como el uso de agua y energía. El puede entonces ajustar
remotamente los componentes necesarios para calentar o enfriar los cuartos. Por ejemplo, si la
temperatura en el comedor en Cook’s Hall aumenta más de unos cuantos grados Celsius, el puede
abrir ciertas ventanas para usar aire exterior para ayudar a enfriar el cuarto y minimizarla necesidad
de aire acondicionado. Esencialmente, el calor de cualquiera de las zonas siendo enfriadas
puede ser transferido a cualquier zona que requiera calor automáticamente a través del sistema
de control del edificio. Al manejar cuidadosamente el sistema, Bilsten obtiene un COP constante
(Coeficiente de Desempeño) de 10.

Alcanzando máxima sustentabilidad y ahorros


La mayor cantidad de edificios que se tiene en el sistema, lo más eficiente que se hace,” menciona
Lockhart. “Entonces se tiene la flexibilidad para cambiar energía de un edificio a otro, en vez de
solo de una zona a otra, obteniendo máxima eficiencia.

Doug Lockhart

Bilsten menciona que los edificios con el sistema geotérmico utiliza 25 porciento de la energía
requerida por los edificios de campus que todavía tienen calefacción convencional. “Las bombas
tomaron cerca de 13 meses para pagarse por sí mismas,” menciona Bilsten. El espera que el sistema
completo se pague solo en menos de cinco años. También redujo dramáticamente las emisiones
de CO2 ya que las emisiones de las bombas es muy pequeño comparado con los sistemas
tradicionales de combustible fósil.

 





    Facebook Twitter LinkedIn Technorati