Una central lechera de alta tecnología se expande con rapidez gracias a su propia planta de tratamiento de aguas residuales

Arla Foods cumple los requisitos de vertido de efluentes gracias al sistema Grundfos BioBoosterFOTOGRAFÍA: La planta Grundfos BioBooster ocupa muy poco espacio; es el pequeño edificio de color negro del centro de la fotografía, situado junto a los tres tanques de tratamiento biológico que contienen el efluente a tratar de la central lechera de Arla. La planta BioBooster trata las aguas residuales hasta alcanzar un nivel de pureza igual o superior al exigido para poder verter el efluente al río y los humedales cercanos.
Tratamiento descentralizado de aguas residuales

La verde y frondosa ciudad de Vimmerby, en el sur de Suecia, recibe anualmente a miles de admiradores que rinden tributo a la popular escritora Astrid Lindgren, creadora de la famosa Pippi Calzaslargas y otros personajes infantiles. La tierra natal de Lindgren también es una de las regiones más emprendedoras del país, en la que distintas industrias salpican el paisaje.

Una de las más grandes es Arla Foods, cuya fábrica de alta tecnología de Vimmerby procesa diariamente una media de 1.5 millones de kilogramos de leche. La cooperativa lechera Arla es propiedad de más de 13,500 granjeros de Suecia, Dinamarca, Alemania, Bélgica, Luxemburgo, Países Bajos y Reino Unido.

Demanda en crecimiento
En 2012, Arla tenía planes de ampliar su fábrica de Vimmerby para satisfacer la creciente demanda, pero las aguas residuales del proceso de producción generaban un problema. La planta municipal de tratamiento de aguas residuales ya se encontraba funcionando al límite de su capacidad. Se estimaba que la ampliación de la planta para dar respuesta a las necesidades de Arla llevaría entre 3 y 4 años.

Fue entonces cuando el personal de la central lechera de Arla en Vimmerby se puso en contacto con Grundfos.

“Les enviamos nuestros requisitos en relación con la pureza del efluente de agua y nos contestaron diciendo que no habría ningún problema”, explica Pär Bragsjö, director de la central lechera de Arla Foods. Además, tal como añade, Grundfos fue capaz de satisfacer todas las necesidades de la planta, incluido el ajustado plazo del proyecto. El contrato para la construcción del sistema BioBooster de tratamiento descentralizado de aguas residuales se firmó en noviembre de 2012, y en mayo de 2013 la planta ya estaba construida y en funcionamiento.

FOTOGRAFÍA: “Aunque las aguas residuales de la central lechera son relativamente difíciles de depurar, hemos logrado unos resultados fantásticos”, afirma Pär Bragsjö, director de la central lechera de Arla Foods (a la izquierda), que aparece junto a Søren Nøhr Bak, director del área de negocio industrial del sistema Grundfos BioBooster.

Tecnología de última generación

Ambas empresas ya habían colaborado previamente en proyectos de tratamiento de aguas en Dinamarca. Søren Nøhr Bak, director del área de negocio industrial del sistema Grundfos BioBooster, explica que a Grundfos le encantó que Arla estuviese dispuesta a dar un paso adelante e implementar esta nueva tecnología de Grundfos, que aún no se había probado sobre el terreno.

“La colaboración con Arla fue muy motivadora ya que, además de tener unos elevados estándares medioambientales, también es una empresa dispuesta a respaldar soluciones nuevas e innovadoras”, afirma.

Grundfos construyó y probó el sistema modular BioBooster en Dinamarca y después lo instaló en Vimmerby, donde Arla había preparado los cimientos de hormigón de acuerdo con los planos de Grundfos. Una vez entregados los módulos, simplemente se necesitaron unos pocos días para instalarlos.

Mejor de lo esperado

“Está funcionando incluso mejor de lo que esperábamos”, señala Pär Bragsjö. “La pureza del agua tratada es superior a la esperada y podemos tratar 400 metros cúbicos de agua al día, una cantidad mucho mayor que los 320 metros cúbicos al día previstos inicialmente, sin que el nivel de pureza del agua se vea afectado. Aunque las aguas residuales de la central lechera son relativamente difíciles de depurar, hemos logrado unos resultados fantásticos. Recomiendo sin lugar a dudas el sistema Grundfos BioBooster, ya que incorpora una tecnología muy avanzada y, aun así, resulta fácil de manejar”.

VÍDEO: Vea cómo el sistema Grundfos BioBooster de tratamiento descentralizado de aguas residuales consiguió resolver el problema de la central lechera de Arla en Vimmerby (Suecia).

FOTOGRAFÍA: Georg Stefansson, operario de Dalkia.

Georg Stefansson, operario de Dalkia y encargado de las tareas operativas y de mantenimiento cotidianas de la central lechera de Arla, coincide. Su trabajo incluye el análisis del agua vertida para garantizar que cumple los estrictos requisitos legales medioambientales.

“Realizamos análisis a diario para comprobar la calidad del agua y, después de atravesar las membranas del sistema BioBooster, queda tan limpia que podemos verterla directamente a los humedales”, señala.

Søren Nøhr Bak destaca que la planta de tratamiento descentralizado de aguas residuales no sólo elimina las sustancias contaminantes del agua, sino que también “ofrece la oportunidad de disponer de agua que puede empezar a reutilizarse inmediatamente”. El agua tratada puede emplearse para labores de paisajismo o como aguas de proceso, para torres de refrigeración y otras aplicaciones.

Métodos naturales
Estas ventajas medioambientales vaticinan un buen futuro para la estrategia Closer to Nature (Más cerca de la naturaleza) de Arla, cuyo objetivo global es reducir las emisiones de CO2 de la empresa en un 34 % entre 2005 y 2020, además de reducir la cantidad de agua consumida en un 20 %. “La estrategia Closer to Nature implica tener siempre en cuenta el medio ambiente y nuestro consumo energético”, explica Pär Bragsjö. “El sistema Grundfos BioBooster cumple a la perfección ambos objetivos gracias a su bajo consumo energético y al uso de métodos exclusivamente naturales, sin productos químicos, para depurar el agua”. Los lodos generados constituyen una buena fuente de fertilizante para los granjeros del lugar.

FOTOGRAFÍA: Pär Bragsjö.

Además de estas ventajas, Pär Bragsjö menciona otra no menos importante: “Una más de las ventajas de disponer de nuestra propia planta de tratamiento descentralizado es su bajo coste. Es casi la mitad del coste que nos supone tratar el agua en la planta municipal, lo que justifica de pleno esta instalación”.

En lo que respecta a la propia planta municipal de tratamiento de aguas residuales, la solución descentralizada de Arla les supuso un alivio.

“El sistema BioBooster que utiliza Arla es una buena solución que podría aplicarse en otros sectores, aparte del sector lácteo”, afirma Göran Nilsson, su director. “Creo que todas las industrias deberían hacerse cargo de las aguas residuales que generan”.

El efluente de agua tratada de Arla puede verterse en los humedales
La central lechera de Arla en Vimmerby produce leche en polvo y sus modernas instalaciones están certificadas según la norma EN 16001 de sistemas de gestión energética. La planta de tratamiento Grundfos BioBooster se construyó en sus instalaciones para tratar diariamente 400 metros cúbicos de aguas residuales (es decir, casi un 50 % del volumen total de aguas residuales generado por la central lechera). El agua tratada cumple e incluso supera los requisitos locales aplicables a las aguas residuales en lo que respecta a demanda química de oxígeno, nitrógeno y fósforo, y puede verterse al río cercano y a los humedales del entorno. La capacidad del sistema BioBooster instalado por Arla equivale a la de una planta de tratamiento de aguas residuales para 18,000 personas.

El sistema BioBooster permite depurar el agua en la propia fábrica
Grundfos lleva casi 15 años trabajando en la tecnología en la que se basa el sistema BioBooster, tal como señala Søren Nøhr Bak, director del área de negocio industrial de la empresa. Este sistema de tratamiento descentralizado de aguas residuales reduce el consumo de agua y contribuye a mejorar la sostenibilidad medioambiental. Se trata de un sistema escalable, lo que permite adaptarlo a necesidades variables en materia de tratamiento de aguas residuales. El sistema resulta idóneo para empresas del sector de la alimentación y las bebidas, hospitales y plantas municipales de tratamiento de aguas residuales municipales, entre otros.
Si desea obtener más información, escriba a la dirección de correo electrónico biobooster@grundfos.com.

Autora del artículo: Cari Simmons
Fotografías: Satu Knape





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