Las ciudades inteligentes garantizan el suministro de agua a pesar de los riesgos que acechan

Soluciones urbanas para un futuro con escasez de agua La ciudad danesa de Copenhague, que se enfrenta a una merma del suministro de agua, ha reducido su consumo de agua anual a la mitad desde la década de los 70 del siglo pasado, utilizando para ello técnicas que van desde el uso de sofisticados equipos de detección de fugas en su red hasta la instalación de contadores de agua en las viviendas. “Sin contadores de agua para particulares, los consumidores no tendrían ningún incentivo para ahorrar”, explica Jens Andersen, director de planificación de la empresa de servicios públicos de Copenhague.
Retos globales asociados al suministro de agua

En Johannesburgo arreglan fugas, en Salisbury (Australia) rellenan acuíferos y en Hong Kong se utiliza agua salada en las cisternas de los inodoros. Además, hay administraciones locales de todo el mundo que regulan la presión del agua para minimizar las pérdidas y hacer que sus sistemas de distribución sean más eficientes.

Son tan solo algunos ejemplos de cómo las ciudades se están encaminando hacia la gestión inteligente del suministro de agua. Puede encontrar muchos otros ejemplos en el informe de Water Resources Group (WRG), en el que se aborda el problema de la sequía urbana.

Riesgos hídricos cada vez mayores
La necesidad de emprender acciones para garantizar el suministro de agua en el futuro está bastante clara.

FOTOGRAFÍA: “El problema del agua es un asunto de vital importancia y la presión sobre las ciudades se está incrementando”, afirma Seth Schultz, director de investigación del Grupo de Liderazgo Climático (C40).

“El problema del agua es un asunto de vital importancia y la presión sobre las ciudades se está incrementando”, afirma Seth Schultz, director de investigación del Grupo de Liderazgo Climático (C40), una red mundial formada por grandes ciudades que están innovando y actuando para reducir las emisiones de dióxido de carbono y otros riesgos climáticos.

Entre otras referencias, cita una encuesta reciente del C40 sobre las principales ciudades del mundo en la que la conclusión es que las administraciones locales del 65 % de ellas prevén riesgos considerables en relación con el suministro de agua, como la escasez de agua, la reducción de la calidad del agua, las posibles inundaciones y la deficiencia u obsolescencia de las infraestructuras de suministro de agua.


El problema del agua es un asunto de vital importancia y la presión sobre las ciudades se está incrementando.

Seth Schultz, director de investigación del C40

FOTOGRAFÍA: La ciudad de Copenhague, que en sus orígenes fue un pueblo pesquero vikingo, está prácticamente rodeada por agua de mar y, sin embargo, se enfrenta a una disminución de las fuentes de suministro de agua potable para los casi 2 millones de habitantes del área metropolitana principal. Fotografía cortesía de Wonderful Copenhaguen

Copenhague ha reducido su consumo de agua casi a la mitad
Una ciudad que ha hecho frente con éxito al reto de la reducción del suministro de agua es Copenhague. La capital danesa ha hecho disminuir su consumo de agua anual desde 100 millones de m3 (a finales de la década de los 70 del siglo XX) hasta los 55 millones de m3 actuales.

“El consumo se ha reducido casi a la mitad”, explica Jens Andersen, director de planificación de la empresa de servicios públicos de Copenhague. Tal como señala, el uso de contadores de agua es una de las muchas estrategias que han ayudado a la ciudad a alcanzar este notable logro.

“Sin contadores de agua para particulares, los consumidores no tendrían incentivos para ahorrar. Sin embargo, después de su instalación, pudimos observar que a lo largo de varios años el consumo se redujo en un 15 % de media”.

Las tuberías con fugas causan desmesuradas pérdidas de agua
Al igual que muchas otras ciudades que tienden hacia un suministro de agua inteligente, Copenhague ha trabajado intensamente para reducir las fugas, que pueden provocar enormes pérdidas de agua. WRG ha detectado algunas situaciones en las que el 40 % o más del agua bombeada a la red de distribución se pierde antes de llegar al consumidor.

“Nuestras pérdidas por fugas se han reducido ahora a tan solo un 7 %”, indica Jens Andersen. “Gracias a equipos de escucha muy avanzados, hemos mejorado la detección de orificios en nuestras tuberías. También hemos hecho avances en la planificación de las renovaciones, de modo que podemos dar prioridad a aquellas áreas más antiguas y más utilizadas de la red”.

Las campañas de ahorro de agua, el aumento del precio del agua y la creciente conciencia sobre la necesidad de su preservación también han ayudado a reducir el consumo, añade. Mientras tanto, la ciudad continúa buscando nuevos recursos hídricos y ha llegado a un acuerdo de uso compartido de agua con la ciudad de Roskilde, ubicada 34 kilómetros al oeste.

Las tecnologías “inteligentes” permiten reducir la presión
Según el informe de WRG, muchas ciudades también han descubierto que simplemente disminuyendo la presión del agua de su red también se pueden reducir las fugas y el desgaste de las tuberías más antiguas.

Así pues, las tecnologías “inteligentes” como el sistema de control de presión de distribución bajo demanda desarrollado por Grundfos permiten ahorrar tanto agua como dinero y consiguen una presión de agua óptima en todo momento, tal como explica Tao Bindslev, vicepresidente del grupo, que dirige el área de negocio de servicios de suministro de agua.

FOTOGRAFÍA: Las empresas privadas que poseen un conocimiento especializado desempeñan un papel importante a la hora de ayudar a las ciudades a superar los desafíos asociados al suministro de agua a los que se enfrentan. “La colaboración a lo largo de la cadena de valor es esencial para crear ciudades adaptables”, afirma Tao Bindslev, vicepresidente del grupo Grundfos (en la imagen). “Grundfos trabaja en colaboración con planificadores urbanísticos y consultores de todas las etapas del ciclo del agua para crear diseños urbanos sostenibles para los sistemas de gestión del agua”.

“Este sistema puede monitorizar automáticamente patrones de uso de la red de suministro por medio de sensores remotos y ajustar la presión del agua según corresponda utilizando un algoritmo de software de Grundfos”, explica. “De esta forma, el consumo de agua y electricidad se reduce en hasta en un 20 % y la vida útil de las tuberías de agua se prolonga, ya que la probabilidad de que se agrieten es menor”.

En lo que respecta al período de retorno de la inversión, según Tao Bindslev es “muy corto, en algunos casos de tan solo un año”.


Sin contadores de agua para particulares, los consumidores no tendrían incentivos para ahorrar.

Jens Andersen, director de planificación de la empresa de servicios públicos de Copenhague

Ahorro para tiempos de escasez
Algunas ciudades han conseguido dar solución a dos problemas al mismo tiempo gracias a la recogida del agua de lluvia y su almacenamiento bajo tierra, guardándola para períodos más secos.

En la ciudad australiana de Salisbury, por ejemplo, el agua de lluvia se canaliza hacia un humedal artificial que filtra y limpia el agua de forma natural antes de bombearla hasta el acuífero, situado a 164 metros de profundidad. Desde este, el agua de lluvia puede extraerse más adelante para utilizarla en aplicaciones de riego o industriales, tal como indica WRG (consulte las figuras 1 y 2).

FIGURA 1: Proceso de recogida, tratamiento y almacenamiento en acuífero. Fuente: 2030 WRG

Esta solución no solo ayuda a prevenir las inundaciones, sino que también permite reponer el nivel de las aguas subterráneas, que ha disminuido peligrosamente en muchos lugares como Salisbury. Si se compara con el almacenamiento de agua en embalses superficiales, este sistema también evita las pérdidas de agua por evaporación.

Las empresas privadas desempeñan un papel importante
Las empresas privadas que poseen un conocimiento especializado, como Grundfos, también desempeñan un papel importante a la hora de ayudar a las ciudades a superar los desafíos asociados al suministro de agua a los que se enfrentan, señala Tao Bindslev.

“La colaboración a lo largo de la cadena de valor es esencial para crear ciudades adaptables”, afirma. “Grundfos trabaja en colaboración con planificadores urbanísticos y consultores de todas las etapas del ciclo del agua para crear diseños urbanos sostenibles para los sistemas de gestión del agua”.

FIGURA 2: Almacenamiento en acuífero y recuperación. Fuente: 2030 WRG

 

El dinero y la ecología son los principales obstáculos
Las soluciones para el suministro inteligente de agua son muchas, al igual que los obstáculos. Tal como expone Seth Schultz, la financiación de los proyectos de gran envergadura asociados al agua es uno de los principales problemas, incluso en los países desarrollados.

“La simple recogida de información y datos sobre fugas puede resultar difícil y costoso en algunas ciudades del tercer mundo, donde la mayoría de los registros todavía están en papel”, explica. “A menos que se disponga de datos, no se puede saber si, por ejemplo, existe un 25 % de fugas. Y, como todo el mundo sabe, si algo no puede medirse tampoco puede gestionarse”.

Los aspectos ecológicos también suponen un obstáculo. Jens Andersen explica que, por ejemplo, en Copenhague cada vez es más difícil obtener permisos para perforar en busca de agua en nuevas zonas de las afueras de la ciudad. Señala que las comunidades están preocupadas por las consecuencias de la creciente extracción de agua de sus ecosistemas, dice.

No se puede depender de “oasis lejanos”
Un estudio realizado por la organización medioambiental estadounidense Nature Conservancy demuestra cierto escepticismo acerca de los proyectos de agua de elevado coste.


La colaboración a lo largo de la cadena de valor es esencial para crear ciudades adaptables.

Tao Bindslev, vicepresidente del grupo Grundfos y director del área de negocio de servicios de suministro de agua

FOTOGRAFÍA: Per Kaaber Jørgensen, director técnico de SL Forsyning, en Slagelse (Dinamarca), utiliza un iPad para comprobar el estado de su sistema. Las nuevas tecnologías facilitan la recogida y monitorización de datos del sistema.

Por tanto, se sostiene que las ciudades deben replantearse la práctica de buscar nuevas fuentes de suministro de agua en ríos y acuíferos lejanos. En última instancia, no existe ningún “oasis lejano” que pueda resolver los problemas de suministro de agua de una ciudad.

En su lugar, el estudio apunta hacia la conservación como la forma más sostenible y rentable de tratar la falta de agua. Una de las ideas más eficaces, según defienden los autores del estudio, sería que los responsables locales del suministro de agua dialogasen con los agricultores e ideasen conjuntamente métodos mutuamente beneficiosos para ahorrar parte del agua utilizada para el riego. Por ejemplo, una gran cantidad de agua podría quedar disponible para uso urbano si las ciudades compensasen a los agricultores por el uso de tecnologías de riego más eficientes, como canales revestidos y sistemas de suministro mejorados. Los agricultores, a su vez, se beneficiarían de las subvenciones y verían aumentar su productividad.

 

FOTOGRAFÍA: Una de las formas más eficaces de enfrentarse a la falta de agua, según defiende la organización estadounidense Nature Conservancy, sería que los responsables locales del suministro de agua dialogasen con los agricultores e ideasen conjuntamente métodos mutuamente beneficiosos para ahorrar parte del agua utilizada para el riego.

Las ciudades están preparadas y tienen capacidad para cambiar
A pesar de los evidentes desafíos, Seth Schultz está convencido de que las ciudades están dispuestas y capacitadas para realizar los cambios necesarios para garantizar la sostenibilidad en un futuro en el que escaseará el agua. “La buena noticia es que los alcaldes de las ciudades tienen mucha influencia en el sector del suministro de agua, ya que las ciudades tienen competencias para actuar en este campo. Y ya están incrementando su actividad notablemente”, afirma. “Así que, en efecto, soy muy optimista. Pero también soy consciente de que queda mucho por hacer”.

Acerca del sistema de distribución bajo demanda de Grundfos
Haga clic aquí para obtener más información sobre cómo ayuda Grundfos a las ciudades a optimizar sus sistemas de distribución de agua o descargue nuestro folleto sobre distribución bajo demanda.

 

Texto de Anne Nielsen
Fotografías de Jens Andersen y Tao Bindslev realizadas por Christian Andersson


A menos que se disponga de datos, no se puede saber si, por ejemplo, existe un 25 % de fugas. Y, como todo el mundo sabe, si algo no puede medirse tampoco puede gestionarse.

Seth Schultz, director de investigación del C40





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