Techos refrigerantes

Los techos refrigerantes con transporte de agua se pueden utilizar como suplemento en los casos en los que los sistemas de regulación de temperatura por aire frío resulten insuficientes. El efecto refrigerante se logra en primer lugar mediante la absorción de calor, siendo la convección una función secundaria.

En ciertos edificios, las personas, los equipos, la luz solar o la iluminación generan una gran cantidad de calor, haciendo que los sistemas de regulación de temperatura basados en aire refrigerado resulten insuficientes. El empleo de un sistema de aire acondicionado tradicional basado en aire refrigerado puede provocar molestias debido a las corrientes de aire, etc.

Para reducir la cantidad de aire refrigerado, se pueden emplear los techos refrigerados con transporte de agua como complemento al sistema. Los techos refrigerados suelen ser unidades prefabricadas, formadas por tuberías de cobre o aluminio y paneles de aluminio.

La capacidad de refrigeración suele estar entre los 50 y los 150 W/m2. El efecto refrigerante se logra en primer lugar mediante la absorción de calor, siendo la convección una función secundaria.





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