Aislamiento de la tubería

Las tuberías que transportan un fluido caliente se aíslan para minimizar las pérdidas de calor no intencionadas. Las pérdidas de calor enfriarán el fluido calentando a la vez la habitación en la que se encuentre ubicada la tubería. Ambos efectos son indeseables.

Los aspectos a tener en cuenta cuando se aíslan tuberías son el tipo de las mismas, el medio bombeado y el entorno circundante.

Las tuberías que transportan un fluido caliente se aíslan para minimizar las pérdidas de calor no intencionadas. Las pérdidas de calor enfriarán el fluido calentando a la vez la habitación en la que se encuentre ubicada la tubería. Ambos efectos son indeseables.

Las tuberías que transportan un fluido frío y que se encuentran ubicadas en habitaciones calefactadas se aíslan con el fin de no calentar el medio y para impedir la condensación en la tubería. El aislamiento garantiza que la temperatura externa de la superficie del aislamiento es mayor que la temperatura del punto de condensación de la habitación. El aislamiento debe terminarse con una membrana a prueba de vapor tal como un perfil de aluminio o plástico. Este sistema asegura que la humedad de la sala no penetra por el aislamiento y se condensa.

Si una tubería se construye de material inflamable, el aislamiento puede protegerla contra el fuego con el fin de que siga funcionando durante un incendio. Este tema puede tener una importancia especial si una tubería de plástico suministra a los sistemas de protección contra incendios más allá de la línea.





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