Radiador

Un radiador es una superficie calefactora que transfiere una parte importante de su calor por medio de radiación térmica y el resto por convección.

La convección es el proceso por el cual se transmite calor al aire frío cuando éste fluye sobre la superficie caliente de un material sólido. El calor radiante es la energía térmica que se transfiere desde un objeto a otro sin que ambos objetos entren en contacto directo.

Normalmente, el calor emitido por un radiador se transfiere por igual por radiación térmica y por convección, aunque este extremo puede variar dependiendo del diseño del radiador. Los radiadores se pueden construir con paneles de convección por detrás o entre los paneles de radiación térmica, lo que les permite transferir una gran cantidad de calor a través de la convección. De esta forma, se aumentará la capacidad calefactora total. La radiación térmica proveniente de un radiador no calienta de forma inmediata el aire contenido en la sala, sino que es absorbida por los objetos, paredes y por las personas que se encuentran en ella. A medida que los objetos se van calentando, calientan el aire que les rodea por convección. La capacidad calefactora de un determinado radiador depende en general de la diferencia de temperaturas que existe entre el fluido que fluye por el interior del radiador y la temperatura del aire de la sala. Cuanto mayor sea esta diferencia de temperaturas, mayor será el flujo de calor. La capacidad calefactora nominal de un radiador se especifica para un conjunto de condiciones estándar en términos de suministro, retorno y temperaturas de la sala. La capacidad calorífica real de un determinado radiador para un conjunto de condiciones no estándar se puede calcular con el empleo de tablas de conversión o coeficiente del radiador.





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